Elige tu Qart y suscríbete al plan que prefieras.
Después, define cómo quieres que funcione: qué abrirá cuando alguien lo escanee, y personaliza la página que verán tus clientes.
Cuando esté listo, descarga tu QR (artístico, con logo o en blanco y negro) y úsalo donde quieras: impreso, en pantallas o en redes sociales.